EL CONTEXTO DEFINE TU HISTORIA.

Quizás te preguntes quién soy para decirte todo lo que leíste en la portada. Soy Freddy Covarrubias, Psicólogo Clínico y Analista de Conducta. Pero más allá de los títulos, lo que define mi trabajo es una postura ética frente a tu dolor: me niego a creer que seas una persona "defectuosa", cuando lo más probable es que tu entorno te esté jugando en contra.

Pero ojo: entender el entorno no es para usarlo de excusa. Saber que el contexto influye no significa decir "la culpa es del mundo y yo no hago nada". Al contrario. Significa entender las reglas del juego para poder cambiarlas. El contexto explica por qué te pasa lo que te pasa, pero tú eres responsable de lo que haces con eso.

No eres tú, son tus circunstancias (y lo que haces con ellas). Vivimos en una sociedad que nos exige autoexplotarnos para ser "eficientes". Un sistema de presión constante donde a menudo no trabajamos por placer, sino por evitación: miedo a ser despedidos, miedo a perder el estatus, miedo a no ser suficientes. Eso genera una vida basada en el miedo, no en el disfrute. Si el agotamiento te domina, es lógico sentirse así ante tanta presión. No es "fragilidad", es porque tu entorno ha dejado de ofrecerte recompensas naturales por tu esfuerzo.

Por eso, mi rol no es tenerte lástima. No estás aquí para que te diga "pobrecito/a", porque eso sería verte como alguien débil e incapaz. Y no lo eres. Estás aquí para que validemos tu dolor (que es real y tiene sentido en tu historia) sin caer en la victimización. Mi trabajo es entregarte el manual de instrucciones de tu propio comportamiento para que dejes de andar a ciegas y aprendas a manejar las variables que te afectan.

¿Qué te llevas de la sesión? Al salir de la consulta, no te vas sólo "desahogado". Te vas con herramientas tangibles:

  1. El Mapa de tu Problema: Un diagrama lógico (Modelo ABC) de por qué haces lo que haces.

  2. Autorregistros: Herramientas para volverte investigador de tu propia vida.

  3. Plan de Acción: Tareas conductuales concretas para empezar a cambiar tu entorno desde el primer día.

La libertad total quizás es una ilusión, pero la capacidad de modificar tu entorno para que tu vida cambie es real. El autocontrol no es una virtud interna ni un don místico; es una técnica que se aprende y se entrena.

Si llegaste hasta aquí creyendo que estás "mal" por dentro, tengo una buena noticia: no tienes nada malo adentro, del mismo modo que no tienes un "virus mental". Tus problemas tienen que ver con lo que haces y dónde lo haces. Y si el problema reside en las acciones y el contexto, entonces tiene solución.

TERAPIA SIN MITOS.

Ya sabes lo que pienso y quién soy. Ahora hablemos de cómo vamos a trabajar. Esta consulta es un espacio de rigor científico. Si buscas una "cura" para una entidad invisible que habita tu cuerpo o tu "mente", no puedo ayudarte. Pero si buscas comprender las leyes que gobiernan tu interacción con el mundo para modificarla, estás en el lugar correcto.

Aquí no "curamos mentes", porque la "mente" no es un órgano que se pueda enfermar. Aquí analizamos interacciones y construimos nuevas formas de comportarse.

Rompiendo el círculo vicioso. A menudo vivimos atrapados en trampas lingüísticas. Dices: "lloro todo el día porque tengo depresión". Y si te pregunto cómo sabes que tienes depresión, me dices: "Porque lloro todo el día". Eso es un argumento circular que no explica nada. Usas la conducta para explicar la conducta.

La realidad técnica es distinta: No hay enfermedad, hay extinción. Lo que llamas depresión suele ser el resultado de un proceso donde tu entorno ya no te premia por comportarte o moverte. Al no recibir respuesta del mundo, dejas de intentarlo. Mi trabajo es ayudarte a reactivar tu vida para que el entorno vuelva a responderte.

Lo que NO encontrarás aquí: La psicología actual está en crisis, llena de modas que suenan profundas pero no tienen sustento. Por respeto a tu inteligencia y a tus recursos, aquí nos distanciamos de:

  • La Moda del "Trauma" (Psicoanálisis): Hoy todo se etiqueta como "Trauma Complejo" o "Relacional". La evidencia científica nos dice que no existe una "estructura de personalidad" que se dañe o se rompa por dentro; eso es una metáfora. Lo que existen son conductas de evitación aprendidas para sobrevivir a entornos hostiles. No pasaremos años haciendo "arqueología" de tu infancia, especulando sobre tu inconsciente, tus traumas, tus sueños, ni implantando recuerdos dudosos (iatrogenia), mientras tu vida real fuera de tu "mente" sigue igual afuera. Me importa tu historia, sí, pero sólo para entender por qué actúas como actúas hoy y cómo cambiarlo ahora. La terapia no debe ser un estilo de vida eterno. La introspección sin acción es solo rumiación cara.

  • Terapias de la Culpa (Bioneuroemoción): Decirte que tu enfermedad física (cáncer, diabetes, autoinmunes) es por un "rencor guardado" es crueldad y pensamiento mágico, no terapia. Las enfermedades biológicas tienen causas biológicas.

  • Teatro Mágico (Constelaciones Familiares): Tus problemas no vienen de que un tatarabuelo "no fue honrado". Esto genera confusión y falsos recuerdos. No es terapia, es un ritual sin evidencia científica.

  • Energía sin materia (Flores de Bach, Reiki): Respeto tus creencias personales, pero aquí trabajamos con conducta observable. Si unas gotas te calman, es el efecto placebo, no una "vibración" curativa.

  • Infantilización ("El Niño Interior"): No tienes una versión pequeña viviendo dentro de ti. Eres una persona adulta enfrentando desafíos presentes. No "sanaremos" pasados imaginarios; construiremos competencias adultas reales.

  • "Neuro"mitos (EMDR, Brainspotting): Usar palabras complejas no lo hace científico. Lo que funciona en estas terapias es la exposición (enfrentar el problema), no el movimiento ocular ni los supuestos "reprocesamientos" cerebrales.

  • Determinismo (El "Apego"): Usar el apego para justificar tu conducta actual ("es que soy apego evitativo") es tan arbitrario como guiarse por el horóscopo. El apego no es algo que "eres", es algo que haces. Son etiquetas estáticas que no sirven para explicar tu comportamiento en tiempo real ni tu capacidad de cambiar hoy.

  • Diagnóstico de Bolsillo ("El Narcisista"): Narcisismo es una etiqueta, no un demonio. Usarla como insulto clínico te impide ver la realidad de la relación y asumir tu parte en la interacción.