NO ES UNA "ENFERMEDAD MENTAL".
ES UN PROBLEMA DE VIDA.
Probablemente llegaste aquí porque sientes que algo anda mal contigo. Actualmente, esa es la explicación automática que recibimos. Nos han educado para creer una ficción conveniente: la idea de que cuando la vida se vuelve insostenible, la causa es un problema dentro de ti, un "cable suelto" en tu biología que debe ser reparado de inmediato.
Sientes agotamiento, angustia, un vacío profundo o estancamiento, y el sistema responde rápido poniéndote una etiqueta de "depresión", "ansiedad", o "trastorno". De un momento a otro pasas a ser paciente: alguien que debe esperar pasivamente a que una pastilla o una charla motivacional arreglen lo que supuestamente falló en su cerebro.
Pero quiero ser honesto contigo desde el principio: Yo no trabajo bajo esa premisa.
Rechazo la idea de que tienes una falla interna. Y no lo hago por simple rebeldía, lo hago porque la evidencia científica y la psiquiatría crítica nos muestran otra realidad: lo que llamamos "enfermedad mental" es, casi siempre, una metáfora médica mal utilizada para describir problemas que son, en esencia, existenciales, materiales y de convivencia.
Vivir es una lucha constante por encontrar un lugar en un mundo que a veces es hostil, solitario o carente de sentido. Tu malestar no es una "falla interna"; es la respuesta lógica y esperable de una persona ante circunstancias que la sobrepasan.
Es una cuestión de ciencia, no de opiniones. esto no es una "postura personal" o una creencia. Me refiero a lo que la ciencia de la conducta ha demostrado: el sufrimiento humano no ocurre en el vacío ni en un órgano aislado, ocurre en la interacción del organismo con su entorno.
Piénsalo así: Intentar explicar tu angustia mirando solo tus niveles de neurotransmisores es tan absurdo como intentar encontrar el internet desarmando el módem. Es un "Error Categorial".
Si alguna vez se te ha caído el internet en casa, sabes que no dices "¿qué pasó con el módem?", dices "¿qué pasó con la señal de internet?" o simplemente "¿qué pasó con el internet?". El error está en buscar una "cosa" física (el cerebro/el módem) para explicar un proceso de interacción (la conducta/la señal).
De la misma forma, tu sufrimiento no está encerrado en tus neurotransmisores; sino que está ocurriendo en tu vida. Está en cómo interactúas con tu trabajo, con tu pareja, con tus deudas y con tu historia. Y es ahí, en tu vida y no en tus neurotransmisores, donde yo entro a trabajar.
¿Y los psicofármacos?
Sé que es un tema delicado. La sociedad te exige el fármaco casi como una obligación moral, basándose en la teoría del "desequilibrio químico" (como la supuesta falta de serotonina para "explicar" la depresión), la cual carece de respaldo sólido de acuerdo a la evidencia científica actual.
Es importante que sepas esto: los fármacos psiquiátricos no funcionan como la insulina para la diabetes. Como siempre han demostrado las investigaciones científicas, no existen marcadores biológicos que prueben que tienes un "desequilibrio" previo. Lo que hacen los fármacos es generar un estado alterado de conciencia que puede suprimir los síntomas temporalmente, pero no "curan" una enfermedad subyacente.
Además, la evidencia clínica (como los estudios sobre Activación Conductual) muestra que quienes sólo usan medicación tienen tasas de recaída más altas al dejarla que quienes hacen terapia. ¿Por qué? Porque el fármaco actúa como un andamio externo. La terapia, en cambio, es un proceso de aprendizaje: las habilidades que adquieres aquí para manejar tu vida son permanentes. No se te "olvidan" al terminar el tratamiento.
Si hoy los usas, no te juzgaré. Entiendo que a veces necesitamos una "muleta" para caminar en momentos críticos. Pero mi trabajo no es quitarte la muleta y dejarte caer; mi trabajo es ayudarte a "fortalecer tus propias piernas" para que, si así lo decides, puedas caminar sin ella.
¿Para quién es este espacio?
No es para todo el mundo. Si buscas una cura mágica, un gurú o solo desahogarte sin cambiar nada, no soy tu opción. Pero si valoras la verdad por sobre la comodidad, y quieres recuperar el CONTROL de tu historia mediante el análisis y la acción, entonces hablemos.